Tras 98 días el pasado lunes completaba su ‘Ke2Key’, reto en el que cruzó EEUU en Diagonal..

Costa Blanca Trails

Pete Kostelnick lo ha vuelto a hacer. El corredor de Nebraska parece que le tiene tomada la medida a correr largas distancias durante muchos días y completar recorridos verdaderamente sobre humanos. Si hace un par de años y por estas fechas establecía un nuevo récord al cruzar EEUU de oeste a este en 42 días 6 horas y 30 minutos (recorrió una media de 117km/día) el pasado lunes 5 de noviembre finalizaba su nueva aventura que arrojaba cifras y condicionantes todavía más inhumanos:

Salida desde Kenai, Alaska, concretamente desde Anchor Point, y llegada a Key West, en Florida. Una ‘Diagonal’ de EEUU en toda regla que Pete bautizó como Desafio ‘Ke2Key»y que  implicaba recorrer aproximadamente 8.600km.

Y así como en su cruce anterior de costa a costa estadounidense Kostelnick se lo planteó de modo más atlético, mirando más el rendimiento con el objetivo de mejorar el récord anterior (lo consiguió), esta vez quería disfrutar más del paisaje y no llegar a un nivel de estrés tan alto. Pero pese a querer ir algo más relajado, esto no sería del todo así ya que el reto del corredor de Hoka tuvo otro importante condicionante: esta vez no tuvo personas ni furgoneta de apoyo ni seguimiento, fue en todo momento arrastrando un carrito de bebé en el que cargó con todo lo necesario para pasar los días. Según él dice, en autosuficiencia pero en sus redes sociales ha publicado imágenes en las que se le ve comiendo en casas de amigos así como en restaurantes por lo que pondremos en ‘cuarentena’ esta cuestión. Pero aunque lo anterior no esté del todo 100% claro, y aunque el carrito fuera vacio:

¿Os imagináis completar cada día una media de 87km (los días suaves completaba unos 50km y los más exigentes sobre 100km) tirando de él?

Como curiosidad decir que necesito 7 pares de zapatillas (a los que realizó más de 1000km a cada uno) todas ellas de Hoka modelos Clifton y Bondi, y que en el carrito además de comida, llevaba una carpa, un GPS, un chaleco reflectante y un spray para protegerse de los osos.

Si le echáis un vistazo a su Strava veréis como cada semana de este reto era capaz de estar corriendo una media de 65h, a una velocidad media por kilómetro que siempre mantuvo por debajo de los 7’/km. Con estos datos, no es de extrañar que Pete lleve acumulados en lo que llevamos de año, casi 15.000kms, cerca de 1.600 horas corridas a pie y 83.000 metros de desnivel positivo.

Con esta gesta que comenzó el pasado 31 de julio, este joven ultrafondista americano de 30 años ha vuelto a demostrar que el ser humano si está preparado físicamente para algo, podría no tener límite a nivel mental y que ya se sitúa al nivel de los grandes ultrafondistas de carretera como el mismísimo Serge Girard.