Antonio del Pozo, policia nacional y promotor de estos eventos es detenido y es el epicentro de este escándalo.
Una investigación judicial por fraude, falsedad documental y blanqueo de capitales pone en jaque al organizador de algunas de las carreras por montaña más conocidas de Castilla y León, incluyendo la Ultra Sanabria, Arribes Ocultos o Transfronteriza. La red de intereses alcanza también al circuito Mountime y podría dejar mal parado a algún medio de comunicación del trail running.
Antonio del Pozo, en el epicentro del escándalo
Según ha publicado el diario ‘La Opinión de Zamora’, Antonio del Pozo Fernández, presidente del Club Deportivo Ultra Sanabria y funcionario del CNP, fue detenido el pasado 7 de mayo, y está siendo investigado desde mayo de 2023 por el Juzgado nº 2 de Zamora por presunto fraude en subvenciones públicas, falsedad documental y blanqueo de capitales. Se le acusa de haber solicitado subvenciones ante la Diputación de Zamora y la Junta de Castilla y León con documentación falsificada, incluyendo eventos que no se habrían llegado a celebrar. Las ayudas públicas se habrían canalizado a través de su empresa Avalancha Eventos S.L., domiciliada en Morales del Vino, que sirvió presuntamente como vehículo para desviar fondos públicos hacia fines personales.

Mountime: un circuito de carreras bajo sospecha
Desde la web mountime.es, gestionada por Avalancha Eventos S.L., se ha publicitado el denominado ‘Circuito de Carreras por Montaña de los Pueblos de Zamora’, compuesto por 11 pruebas de trail running en distintas localidades de la provincia. Entre ellas figuran los eventos arriba mencionados (Ultra Sanabria by Stages, Arribes Ocultos o Transfronteriza) así como algunos más. Todas ellas bajo el paraguas de Mountime.
Estrecho vínculo con el programa Ingrávidos de Radio Marca
Uno de los aspectos más llamativos del caso es la estrecha relación entre Antonio del Pozo y Juanjo López, director del programa Ingrávidos, que se emite en Radio Marca Valladolid. Es sabudo que López figura como director de comunicación de muchos de los eventos organizados por Del Pozo, siendo Ingravidos el punto neurálgico de su publicidad y los colaboradores de este programa, partes activas de las pruebas organizadas por Avalancha Eventos SL (un círculo cerrado y bien engrasado).
Pero esto no es todo: el mismo López fue quien acompañó a Del Pozo a presentar los inicios de este proyecto en FITUR 2020, vendiendo el territorio zamorano como un “destino privilegiado para el trail running”.
Las noticia sobre las carreras por montaña de De Pozo se publicaban hasta en portales de triatlón, donde López también tenía mano entre sus colaboradores.

ULTRA SANABRIA: UN EVENTO QUE SIEMPRE CONTABA CON ÉLITES PERO CON UNA BAJA PARTICIPACIÓN
Ni que decir tiene que uno de los buques insignia del entramado de carreras del Sr del Pozo era la Ultra Sanabria. Esta es una carrera por montaña por etapas que se destapó en 2017 y que además de ser sede del Cpto de España Ultra por etapas FEDME 2022 (solo celebrado en aquella ocasión) siempre ha contado con participantes de postín como por ejemplo: Manuel Merillas, Luis Alberto Hernando, Antonio Martínez, Oihana Kortazar, Abel Carretero, Aritz Egea, Aroa Sió, José Ángel Fernández ‘Canales’ y much@s más. Pero curiosamente no era una prueba donde, ni mucho menos, se vendieran todas las incripciones. Pese a su baja participación, siempre se vendía un evento con participación de élites y con todo lujo de servicios, para estudiarlo…

Un modelo en entredicho
La investigación, que ha derivado en el levantamiento del secreto de sumario, incluye registros en el domicilio y empresas de los implicados (la mujer de Del Pozo también ha sido acusada), así como el bloqueo de cuentas bancarias y bienes inmuebles. Según la Policía Nacional, existen indicios de que parte del dinero público destinado a fomentar el deporte rural habría acabado sirviendo para la adquisición de vehículos, inmuebles y otros bienes personales.
Este escándalo pone en cuestión un modelo de gestión que, más allá del deporte, tejía redes institucionales, empresariales y mediáticas con apariencia de legitimidad. La repercusión podría extenderse no solo al futuro de las pruebas afectadas, sino también a la credibilidad del periodismo especializado en trail running cuando actúa como parte interesada y no como fiscalizador independiente.
¿Dónde queda la ética en los medios especializados?
Este escándalo no solo plantea preguntas sobre el uso de fondos públicos en el trail running español, sino que lanza un interrogante incómodo pero necesario sobre el papel de algunos medios de comunicación especializados:
¿Existe corrupción o complacencia en algunos medios del trail español?
¿Por qué quienes deberían ejercer un periodismo fiscalizador y honesto terminan guardando silencio y aprovechando el acceso a recursos o visibilidad a costa de la objetividad?
La convivencia entre comunicación y organización, cuando no está delimitada con transparencia, puede desembocar en conflictos de interés que erosionan la confianza del público.
La reflexión está servida, es momento de exigir estándares éticos más altos en un sector que necesita transparencia, integridad y responsabilidad.








