Richard Omaya Atuya ascendió los 7,3 km y 1.200 m+ del recorrido a 6’10’’/km y 1.600 m+/h, mientras que Joyce Muthoni Njeru firmó 7’32’’/km y 1.308 m+/h. Dos ritmos crucero cuesta arriba que explican por qué ambos hicieron saltar por los aires los récords del Kilómetro Vertical de Transvulcania.

Foto portada: Richard Omaya Atuya, ayer saliendo a todo gas rumbo a la Torre del Time / Copy: Org TRV

El Kilómetro Vertical de Transvulcania vivió ayer jueves una jornada histórica con doble récord keniano. Richard Omaya Atuya, nacido en 1996, ganó la prueba masculina con una actuación de enorme nivel: 45:01 para completar los 7,3 kilómetros y 1.200 metros de desnivel positivo del recorrido.

Traducido a datos, Atuya ascendió a 6:10 min/km de ritmo medio y a una velocidad vertical media de 1.600 m+/h. La dimensión del registro se entiende mejor al mirar hacia atrás: rebajó en más de dos minutos la anterior plusmarca, en manos de Stian Angermund desde hacía seis años.

Atuya es hoy uno de los grandes especialistas mundiales en subida. Con base competitiva documentada al menos desde 2021, entró en run2gether en 2024 y, en apenas dos temporadas, ya había ganado el ranking Clásico WMRA 2024, el Vertical WMRA 2025 y logrado la plata mundial Uphill en Canfranc 2025.

Primeros compases de esfuerzo de Richard Omaya Atuya en la búsqueda del récord de la prueba / Copy: Org TRV

Sus marcas conocidas fuera de la montaña ayudan a entender mejor su perfil. En asfalto acredita 1h05’ en medio maratón y 29:00 en 10K, registros muy sólidos, aunque no extraordinarios dentro del fondo keniano. Pero en la montaña se habla otro idioma y Atuya es aquí donde aplica de forma excelente su buena base de velocidad.

No estamos ante un atleta que domine por sus credenciales en llano, sino ante un corredor que transforma una buena base de fondo en una capacidad excepcional para las subidas sostenidas. En esfuerzos de 30 a 50 minutos, cuando el terreno se empina, hay que tirar de ‘hidráulicos’ y el oxígeno se hace imprescindible, Atuya parece sacar todo el jugo posible a su motor.

Pero la azaña de Omaya Atuya no fue la única: su compatriota femenina Joyce Muthoni Njeru volvió a confirmar que la montaña es su territorio natural. La keniana, nacida en 1997, también batió el récord de la prueba, dejándolo en 55:02 y rebajando en 1’38’’ la anterior plusmarca de Maude Mathys, vigente desde el año pasado.

Espectacular la planta de Joyce Muthoni Njeru, quien batió ayer el récord del KV de Transvulcania / Copy: Org TRV

Joyce ascendió a un ritmo medio de 7:32 min/km y a una velocidad vertical media de 1.308 m+/h. Para una subida de 1.200 metros positivos, sostener esa velocidad durante 55 minutos es volar…

Su trayectoria explica el resultado y es que Njeru empezó a correr con apenas 12 años y acumula ya más de una década de competición, con presencia internacional desde al menos 2017. Desde entonces, su carrera ha sido una escalada constante hasta convertirse en una de las grandes referencias mundiales del trail corto y la carrera de montaña. Un dato curioso es que además de atleta, es militar, vinculada a labores de logística.

Su palmarés habla por sí solo: campeona de la Copa del Mundo WMRA en 2021, 2022 y 2023, ganadora de la Golden Trail Series 2024 y fichaje de NNormal en 2025. Una evolución que la sitúa entre las corredoras más completas y dominantes del panorama actual.

También en su caso, sus marcas en llano permiten afinar su retrato. En pista acredita 15’41’’ en 5.000 m y 34’53’’ en 10.000m, mientras que en ruta tiene 1h14’41’’ en medio maratón. Son registros de una fondista de buena calidad, aunque no de una especialista africana de asfalto de primerísimo nivel, aunque queda claro que cuando la pendiente se inclina, Joyce se transforma.

Aventuramos que los 45’01» de Atuya Omaya durarán mucho tiempo como récord de este KV de Transvulcania / Copy: Org TRV

Su gran virtud no está solo en correr rápido, sino en sostener potencia cuesta arriba, gestionar esfuerzos prolongados y convertir el desnivel en una ventaja competitiva.

Su historia mezcla atletismo, montaña y ejército keniano: disciplina, resistencia y una capacidad extraordinaria para sufrir cuesta arriba… y para hacer sufrir al resto.

Atuya y Njeru confirman que Kenia ya es una amenaza enorme en la montaña más corrible: esfuerzos cortos, ritmos altos, desniveles asumibles y poca exigencia técnica. Ahí, cuando el motor manda, son dificilísimos de batir. La incógnita sigue estando en las carreras de más de 5-6 horas de esfuerzo, donde la montaña exige mucho más que correr rápido: nutrición, técnica, material, gestión, experiencia y cabeza. Ese terreno, por ahora, sigue siendo una frontera que los kenianos aún no han conquistado, o quizá ni siquiera han decidido intentar conquistarlo.

CLASIFICACIÓN KILÓMETRO VERTICAL TRANSVULCANIA 2026