Foto: Chema Martínez seguido de Rachid El Morabity / Copy: Cimbaly_Covandafcue

Más de 2’7 millones de euros es la facturación solo en inscripciones que recaudará esta mítica carrera que comienza el próximo domingo 7 de abril.

Ya ha llovido desde que en 1984, Patrick Bauer decidiera atravesar 350km en el desierto del Sahara con su mochila de 35kg y con todo lo que pensó necesario para pasar caminando durante los 12 días que duró su aventura. Dos años después su aventura tomó forma y fueron 23 las personas que se enfrentaron a lo que fue la 1ª Marathon des Sables –MDS-. Ni por asomo Bauer se imaginó que su desafío con el desierto se convertiría hoy día en la carrera por etapas y en autosuficiencia más conocida, famosa y solvente del planeta.

Este año la MDS cumplirá su 34 cumpleaños y lo hará con 829 participantes, algunos cientos menos que años atrás. Pese a no facturar los cerca de 4 millones de euros que casi logró en 2017, el montante de la MDS 2019 que se inicia este próximo domingo 7 de abril, asciende (solo en inscripciones) a algo más de 2 millones 700.000 mil euros. Vosotros mismos podéis hacer la multiplicación: 829 inscritos a 3.300€ por cabeza = 2.735.000 €, más o menos.. Estos son nuestros cálculos más arcaicos pero seguro que no andaremos muy lejos.

A grandes rasgos, el precio de la inscripción cubre estos campos:

Marató de Montseny 2019

-Avión París, Marruecos –ida y vuelta-
-Transfers en Marruecos.
-2 días de hotel en media pensión (¿no podía ser pensión completa?)
-Seguro en carrera y cobertura médica.

Pero pese a lo costoso de la inscripción, la gran mayoría de estos corredores viajarán a Marruecos dispuestos a enfrentarse a todos los condicionantes que hacen atractiva una aventura que según los que la han probado, es adictiva y engancha: correr durante una semana por el desierto teniendo que gestionar no solo el ritmo de carrera sino también la comida y otros enseres que uno necesita para vivir y que en esta ocasión tienes que llevar encima. Y digo ‘correr’ por no decir ‘andar-correr’, porque todos sabemos que el ‘grosso’ de todo este pelotón de deportistas no lo forman atletas puros y duros, más bien aficionados que corren cuando pueden y andan la mayor parte del trayecto. También es verdad que para estar bajo el arco de salida de la MDS se tiene que estar en buena condición física así como en un motivante estado mental que le lleve a uno a salir airoso de alguno de los obstáculos que caracterizan a este evento: calor sofocante, falta de alimento, descanso irregular en jaimas, acumulación de kilómetros, errores en el material elegido o incluso lo simple que puede ser beber agua más caliente que fría.

En este sentido, la organización surte cada día de 1’5-3 litros de agua en cada check point, más otros 6 litros al finalizar cada etapa. Estás cantidades aumentan en la etapa reina, la non –stop. En esta larga ‘stage’ de unos 80km, la organización da sobre unos 25 litros del líquido elemento para que los participantes pasen las 48 horas que dura esta sesión (34h máximo para finalizar la etapa).

Sobre los protagonistas de este 2019, el listado de inscritos corrobora lo que decíamos anteriormente: ha disminuido considerable el número de inscritos respecto a otros años. Si en 2017 eran casi 1.300, este año la lista de participantes no va más allá de los 830. Esto se traduce en más de 1 millón de euros menos de facturación por inscripciones. ¿La razón?, la desconocemos. ¿Mucha pasta? 🙂

Lo que sí que sabemos de buena tinta por testimonios de atletas españoles que han competido a muerte en esta carrera consiguiendo al menos un top 5 en pasadas ediciones, que “no les convence del todo el tema de los sherpas que asisten a los marroquíes que dominan la carrera. Corredores con dorsal que van más cargados que menos y que asisten sin que la organización lo sepa a los corredores élites que se juegan la victoria”. Por otro lado está la cuestión del trazado. El mismo Salvador Calvo (el leonés es seguramente el corredor español que más carreras por desiertos, selvas, montañas etc conoce en todo el mundo) nos comentaba que el trazado de la MDS es muy ‘light’ y más bien está confeccionado para que se puedan apuntar gente que apenas corre, al tiempo que deja correr muy rápido a los marroquíes que ganan siempre. En resumen: “apenas te hundes cuando corres y apenas hay desnivel y dificultad, cuando en un desierto puedes conseguir esto y mucho más”.

En cuanto a lo deportivo, creo que pasaremos un año más sin que nadie logre ‘toser’ a los hermanos El Morabity, Aziz El Akad o el Abdelkader El Mouaziz. En chicas, será muy interesante ver las prestaciones en el desierto de toda una Campeona por/ de Montaña como Ragna Debats

Respecto a los premios, no están mal, pero sinceramente hay algunos ‘flecos’ que se podrían mejorar:
L@s 3 primer@s se llevan 5000, 3000 y 1500 €, respectivamente. Y del 4º al 10º, 500€ como vale para descontar para futuras inscripciones en la prueba ¿cutre o no? A los ganadores de cada una de las etapas se les otorga otro vale de 400€ (por etapa y acumulable sobre en este campo de las etapas) para descontar en futuras inscripciones para la MDS.

Los fanáticos del ultrafondo estad atentos a partir de este próximo domingo, tenemos una semana que viene muy entretenida entre esta gran prueba y la I edición de la Volcano Ultramarathon, otra carrera por etapas en la selva costarricense y también en autosuficiencia.