Zegama-Aizkorri 2026 dejó una edición dura, embarrada y con lecturas deportivas importantes. Elazzaoui confirmó su dominio, Tove Alexandersson batió el récord femenino y Kilian Jornet sufrió más de lo previsto.
Pero más allá de los resultados, la carrera también abrió debates sobre dorsales, élite y una retransmisión que no estuvo al nivel esperado.

Foto portada: Súper Tove Alexandersson hizo un marcón con las condiciones que tuvo la carrera

Zegama-Aizkorri no se entiende solo por su perfil, sus kilómetros o su desnivel, el maratón de montaña más mediático e importante del planeta también es el ambiente de Sancti Spiritu, la implicación de un pueblo, el barro, el ruido y una forma de vivir el trail running que casi ninguna prueba ha conseguido igualar.

La edición 2026, la de sus bodas de plata, volvió a demostrar que en Zegama no basta con llegar como favorito y que las condiciones siempre marcan la carrera: barro, frío, humedad y un terreno técnico que exigió algo más que buen estado de forma.

El pasado domingo 17 de mayo amaneció con el clásico ‘tiempo Zegama’. La nieve caída durante la semana en las zonas altas del Aizkorri y el Aitxuri dejó un suelo pesado, resbaladizo y cambiante. La carrera se decidió tanto por fuerza y ritmo como por técnica, adaptación y capacidad para gestionar los descensos.

Elazzaoui: ganando otra vez, siendo el mejor pero sin hacer ruido

En categoría masculina, Zegama fue una carrera táctica. Rémi Bonnet salió a romper desde el inicio, fiel a su estilo: atacar pronto, seleccionar el grupo y obligar a todos a responder. Sabía que el barro no era el terreno ideal para él, pero aun así asumió el riesgo. No le salió la apuesta, pero dejó claro que sigue siendo un corredor capaz de competir para ganar a los mejores.

Después apareció Daniel Pattis, sólido y competitivo hasta el final. Estuvo delante, sostuvo el pulso y peleó la victoria, pero en Zegama hay que tener una marcha más cuando la carrera entra en su tramo decisivo. Pattis demostró que puede aspirar a todo y que la 3ª plaza del año pasado no fue casualidad..

Elhousine Elazzaoui, doble vencedor de Zegama Aizkorri, el corredor a ganar / Copy:@koastalforest

El que midió con escuadra y cartabón esta carrera (como ya suele ser habitual) es Elhousine Elazzaoui. El marroquí esperó, midió bien sus fuerzas y atacó en el momento justo en una edición donde pese al estado del recorrido, se movió con mucha seguridad. Ganó en 3h45’07’’, apenas veinte segundos por delante de Pattis, y sumó su segunda txapela consecutiva. Elazzaoui dejó por fin claro que en las próximas ediciones es el corredor a ganar.

Taylor Stack completó el podio, por delante de Manuel Merillas y Robert Pkemoi, en una carrera de altísimo nivel internacional. El americano aplicó supo aplicar en el País Vasco la clase que ya demostró al ser 12º en el formato Classic del Mundial de Trail Running de Canfranc.  Por su parte, Pkemoi (del quien nadie habla) hizo un carrerón para lo embarrado del terreno. ¿Qué hubiera pasado con el rendimiento del keniano si el piso llega a estar seco?

Merillas, Herms y una mejora que conviene matizar

Manuel Merillas llegaba a Zegama acompañado de un relato muy claro: más fino, más ordenado, más metódico y mejor preparado tras un año de trabajo con el doctor Jesús Álvarez Herms. Muchos esperaban comprobar hasta dónde podía llegar ese cambio.

Pero Zegama no siempre confirma los relatos previos y aunque Manuel hizo una gran carrera, fue cuarto y volvió a demostrar que es uno de los corremontes más técnicos y resolutivos del mundo, ¿fue el salto de calidad definitivo que algunos esperaban?

Kilian Jornet: una carrera difícil, no una derrota cualquiera

Kilian Jornet terminó 43º en 4h19’, condicionado por molestias físicas, especialmente en las bajadas. Para casi cualquier corredor sería un resultado notable. Para Kilian, en Zegama, llama la atención.

Pero el mejor corredor de montaña de la historia tiro de oficio y terminó la carrera (podría haberse retirado perfectamente) mostrando respeto por una prueba que también forma parte de su propia historia deportiva.

Pero pese a su garra, no podemos omitir una pregunta:  ¿todo esto puede pasarle factura a nivel físico y también mental de cara a Western States?

Tove Alexandersson: ¿qué habría pasado en seco?

Tove Alexandersson no solo ganó Zegama: batió el récord femenino en su debut, parando su crono en 4h08’09’’ , rebajando en más de ocho minutos la anterior marca de Nienke Brinkman.

Lo hizo, además, en las condiciones que todos sabemos. Por eso la pregunta es razonable: ¿Cuánto vale Tove en Zegama con un firme seco o mucho menos embarrado?

Malen Osa en acción en la pasada edición de Zegama Aizkorri / Copy: org Zegama Aizkorri

Malen Osa, Sara Alonso y la profundidad femenina

Detrás de Tove, Malen Osa firmó una carrera sobresaliente y fue segunda con 4h23’56’’, uno de los mejores tiempos de la historia de Zegama. Para mí, Malen es junto a Tove una de que mejor rendimiento ha demostrado en esta edición (menos 8 minutos mejor que su mejor crono). La pregunta que le hice arriba a Tove se la haría a Malen ¿Valía sub 4h20’ en terreno seco? Yo digo que sí..

Sara Alonso, tercera con 4h25’51’’, completó una gran carrera donde de nuevo demostró que ahora mismo es una de las corredoras de montaña más seguras, fiables y bravas del planeta.

También merece mención María Fuentes Olcina, quinta con 4h33’10’’, en una actuación menos mediática pero de mucho valor competitivo en la que demostró que ya puede creerse que está sentada con la élite mundial.

Dorsales, privilegios y una reflexión necesaria

Zegama se ha convertido en una carrera de peregrinación para el corredor de montaña. Todo el mundo quiere correrla, vivirla, sentirse importante por un día y poder decir que estuvo allí. Esto forma parte de su grandeza, pero también abre una cuestión delicada: ¿qué hacer con los dorsales de corredores que tienen acceso privilegiado aunque realmente todos sabemos que no van a competirla?

Algunos acuden por placer, por vínculo con la prueba, por invitación o por relación con marcas. No hay nada ilegítimo en disfrutar de Zegama, pero en una carrera con una demanda enorme de dorsales, conviene preguntarse si ciertos accesos son justos respecto a miles de corredores que esperan durante años una oportunidad.

Zegama vive también de sus élites, de sus nombres y de su escaparate internacional, pero precisamente por eso merece una conversación serena sobre el equilibrio entre espectáculo, mérito deportivo y justicia para el corredor popular.

El streaming estuvo muy lejos de lo que se merecía las bodas de plata de esta gran carrera

El streaming: la gran mancha

No todo en Zegama 2026 estuvo al nivel esperado. En la montaña, la carrera fue enorme pero en la pantalla, bastante decepcionante.

La retransmisión dejó a muchos aficionados con la sensación de ver una carrera incompleta, faltó ese streaming al menos decente o de altísimo nivel, como en otras ediciones. Con Kilian, Bonnet, Elazzaoui, Merillas y Tove batiendo el récord femenino, el directo no podía parecer desconectado de la propia carrera.

Es cierto que retransmitir Zegama- Aizkorri debe ser muy complicado por sus peculiaridades, sobre todo en la meteorología cambiante. Pero precisamente por eso la exigencia debe ser mayor y si la carrera forma parte del escaparate internacional de las Golden Trail World Series y esta tiene vendida la retransmisión de la carrera a canales de pago, la excelencia debe ser notable pero no fue así…

La pregunta es quién debe responder por lo ocurrido: Zegama-Aizkorri, Golden Trail Series, la productora, las plataformas o los operadores técnicos. Desde fuera, al menos el que escribe, ha notado una flagrante falta de transparencia sobre esta importante cuestión.

Zegama tiene historia, pueblo, afición, identidad y lista de espera. Si forma parte de una estructura internacional, lo mínimo exigible es que esa estructura esté a la altura del producto que utiliza.

Clasificación general Maratón de Zegama-Aizkorri 2026