Hace unos años Tove era una completa desconocida para gran parte de los aficionados al trail running pero eso cambió gracias a la Barbudo Trail. Lo que empezó como una incógnita terminó revelando a una corredora de otro nivel, una Diosa de este deporte.
Copy portada: Org Barbudo
Hubo un momento (hace unos años) en el que en una carrera de montaña en Murcia alguien preguntó: “¿pero esta chica quién es?” No era una pregunta ingenua, era literal.
Y es que en 2021, y en el contexto de la Barbudo Trail, una corredora sueca aterrizó en Jumilla sin hacer ruido, sin hype, sin mucha comunidad detrás (al menos española) y salió de allí convertida en una especie de leyenda que nadie había visto venir. Llegó 3ª de la clasificación general pero el mérito está en que llegó a meta a tan solo 2 minutos de los ganadores, dos corredores de altísima calidad como Antonio Martínez y Adil Moussaui, además de correr cada kilómetro de aquella carrera 1’-1’30”/km más rápido que Gemma Arenas o Ragna Debats.
Cuando apenas nadie hablaba de ella, aquí enseguida nos hicimos eco ya que su actuación nos pareció sideral, de otra galaxia. Hoy Tove Alexandersson es mundialmente conocida, quizás más por su actuación ‘Off the Guinness’ en el pasado Campeonato del Mundo de Trail Running en Canfranc 2025 (al menos para mi la mejor actuación en cuanto a rendimiento de una corredora de montaña en toda una historia) que por sus casi 40 medallas de oro que lleva coleccionadas en Campeonatos del Mundo de Orientación ( corriendo y sobre esquís) y ahora mismo se podría decir que es la mejor y más polivalente deportista de la tierra en cuanto a deportes aeróbicos y de montaña se refiere (le falta el biatlón y el esquí de fondo!). Ya en 2019 fue premiada como mejor deportista sueca (Premio Jerring).
La corazonada y el e-mail de Miguel Ángel Sánchez
Todo empezó con una intuición que tenía nombre y apellidos: Miguel Ángel Sánchez, por aquel entonces, uno de los miembros más activos (y frikies) de la organización de la Barbudo Trail:
“Se le envió un mensaje presentándole la carrera y transmitiéndole la ilusión de contar con ella, aunque sin saber si una corredora de su nivel se fijaría en una prueba tan humilde como Barbudo”.
El 10 de octubre llegó la respuesta: quería correr por la Sierra del Carche. La sorpresa fue enorme, avisé rápidamente a José Manuel y a Juan Palao (directores de carrera) y todos reaccionamos igual, y es que nos costaba creerlo.
Al comunicarlo al Grupo Hinneni (patrocinador principal del evento) muchos no la conocían y dudaban de su nivel. Les animé a buscarla, y en cuanto vieron de lo que era capaz, el asombro fue total.
Cuando Tove llegó a Jumilla, cuidamos cada detalle para que se sintiera como en casa. Una curiosidad es que nos adaptándonos incluso a sus horarios de cena, poco habituales en España (ella cenaba entre las 18-19:00) y como el restaurante aún no estaba abierto, le llevábamos la cena a su alojamiento.
¿Quién es Tove? ¿Corre mucho?
Cuando se publicó el listado de corredoras profesionales que participarían en la carrera, varias atletas nos escribieron preguntando por ella, ya que para muchas era una completa desconocida. Algunas incluso pensaban que podía tratarse de una corredora local, alguna inglesa afincada en la zona que se había inscrito o una guiri que estaba en el camping y le dio por participar.
Sin embargo, es cierto que el hecho de verla anunciada despertó su curiosidad, y al buscar información sobre ella, la sorpresa fue mayúscula al descubrir el nivel que realmente tenía.
Saltando por encima de cualquier obstáculo
Tras la carrera se empezó a comentar entre corredores la actuación de Tove, tercera en la general y a muy poco de ganar la carrera. El asombro era unánime y muchos aseguraban no haber visto algo igual, sobre todo a la hora de descender la montaña donde rozaba lo salvaje.
Un corredor relataba cómo, en plena bajada, tuvo que detenerse para atarse la zapatilla y, en cuestión de segundos, Tove apareció y literalmente lo saltó por encima para no perder ni un segundo.
Otro testimonio contaba de como vio a caerse a la sueca, hacerse una brecha en la rodilla y volver a la carrera en un segundo, sin inmutarse si quiere (a lo Canfranc-Canfranc 😊).
Mientras tanto, los corredores que luchaban por la victoria reconocían que, al girar la cabeza, se quedaron atónitos al verla recortarles distancia, corría como un demonio.
En una entrevista post carrera, se le preguntaba sobre los tramos más duros del recorrido y Tove les restaba importancia: “El tramo de la cronoescalada de 2km y 700+ me ha parecido corto”…a día de hoy Alexandersson sigue teniendo el récord de esta cronoescalada que se cifra en 29’06’’ (no sabemos si ha nacido la corredora que lo vaya a mejorar).
La atleta que no necesita el trail… pero podría dominarlo
Hasta hace relativamente poco, la presencia de Tove en el mundo del trail running ha sido escasa, pero cada una de sus apariciones ha dejado una huella difícil de ignorar. Pocas actuaciones, sí, pero de un nivel extraordinario. La más reciente, su participación en el Campeonato del Mundo de Trail Running de Canfranc 2025, donde la modalidad short prácticamente se rindió a sus pies: firmó un tiempo que muy pocos corredores masculinos lograron mejorar, cruzando meta a escasos minutos de las grandes estrellas mundiales y marcando diferencias cercanas al minuto por kilómetro respecto a sus rivales más directas.
Hace apenas unos días se anunciaba su fichaje por Salomon, un movimiento que podría cambiarlo todo. La incógnita ahora es si la sueca, que hasta ahora parecía competir sin necesidad de hacerlo de forma regular, dará el salto definitivo al calendario internacional. Para los aficionados sería un auténtico regalo; para sus rivales, una amenaza seria. Porque, salvo imprevisto, cada vez que Tove se coloca un dorsal, la victoria es suya.
Su presencia continuada también podría incomodar incluso a algunos corredores masculinos que no estén en su mejor día o no formen parte de la élite absoluta. Y es que Tove compite con una determinación quirúrgica: cuando fija un objetivo, rara vez falla.
En lo personal, genera una enorme expectación imaginar su rendimiento en una prueba como Zegama-Aizkorri, el maratón de montaña más emblemático del mundo, el próximo mes de mayo. El récord de 4h16’43’’ de Nienke Brinkman (2022) parece, a día de hoy, una barrera muy exigente, pero no resulta descabellado pensar que Tove pueda rebajarlo en algunos minutos.
Además, el factor terreno añade aún más interés. En seco, el espectáculo podría traducirse en un nuevo récord. Con barro, el registro se complicaría, pero se abriría otro escenario igual de atractivo: verla remontar posiciones y adelantar a algunos de los mejores corredores del mundo. Porque si algo parece claro, es que cuanto más complica es el trazado, más crece la figura de la corredora nórdica.
Sea cual sea el contexto, con Tove el espectáculo está garantizado.
Como última curiosidad, entre 2021 y 2022 ella misma desvelaba algunas claves de su preparación:
- entrenaba entre 10 y 35 horas semanales
- descansaba un día cada 6-10 días
- no tenía entrenador
- no competía por medallas, sino para descubrir su propio límite
La gran pregunta ahora es inevitable: ¿habrán cambiado esos tres primeros puntos tras su llegada a Salomon?
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