Ben Dhiman firmó el pasado sábado unas estratosféricas 18h16’29’’, el tiempo más rápido de la historia del UTMB y más de 1h30’ menos que Kilian Jornet en 2022, sin embargo, las modificaciones del recorrido, incluida la eliminación de las Pyramides Calcaires, impiden comparar ambas actuaciones en igualdad de condiciones.
Ben Dhiman ganó el UTMB 2026 en 18h16’29’’, convirtiéndose en el primer corredor capaz de completar la prueba en menos de 19 horas y dejando una marca que ha generado numerosos titulares sobre un récord histórico, el estadounidense aventajó en 31’09’’ a Baptiste Chassagne, en 31’55’’ a Caleb Olson y en 43’54’’ a Virgile Moriset, mientras que hasta 10 corredores consiguieron terminar por debajo de las 20 horas, un dato sin precedentes que confirma el enorme nivel de la carrera, pero que también obliga a mirar con atención las condiciones y el recorrido sobre el que se lograron esos registros.
Dhiman mejoró en 1h02’29’’ el tiempo de Tom Evans en 2025, en 1h21’14’’ el de Jim Walmsley en 2023 y en 1h33’01’’ el de Kilian Jornet en 2022, unas diferencias difíciles de asumir si se presentan como el resultado de correr exactamente la misma prueba, porque UTMB mantiene su denominación, su salida y su llegada en Chamonix y su vuelta alrededor del macizo del Mont Blanc, pero su trazado ha sufrido numerosas modificaciones durante los últimos años debido a la meteorología, los desprendimientos, las restricciones medioambientales y los permisos de paso.
LOS TIEMPOS QUE HAN MARCADO LA HISTORIA DEL UTMB
François D’Haene ganó en 2014 con 20h11’44’’ sobre un recorrido registrado por UTMB con 167,7 kilómetros y 9.618 metros positivos.
Tres años después volvió a imponerse con 19h01’54’’. Por su parte, Pau Capell venció en 2019 con 20h19’07’’, Kilian Jornet lo hizo en 2022 con 19h49’30’’ y Jim Walmsley ganó en 2023 con 19h37’43’’. El francés Vincent Bouillard consiguió la victoria en 2024 con 19h54’23’’ y Tom Evans rebajó la referencia hasta 19h18’58’’ en 2025. Este fin de semana, Ben Dhiman se hacía con el mejor tiempo absoluto con 18h16’29’’.
EL UTMB MÁS RÁPIDO DE LA HISTORIA, PERO NO EL MISMO UTMB…
Estas cifras tampoco deben interpretarse como mediciones completamente homogéneas, porque en algunas ediciones existe una diferencia considerable entre el recorrido anunciado, el archivo GPX, los datos del seguimiento en directo y la información incorporada posteriormente a la base de resultados. Sin ir más lejos, por ejemplo en 2024 se presentó una carrera de 176 kilómetros y 9.915 metros positivos, mientras que la base oficial de UTMB registraba 173,3 kilómetros y 9.525 metros, una disparidad que demuestra la dificultad de construir una clasificación histórica atendiendo únicamente a los números publicados.
LAS 19h01’ DE D’HAENE EN 2017 TAMPOCO FUERON UN RÉCORD COMPARABLE
Uno de los precedentes más evidentes lo encontramos en 2017, cuando François D’Haene ganó en 19h01’54’’ y mejoró en 1h09’50’’ su anterior registro, logrado en 2014. Aquel registro fue presentado durante años como el récord del UTMB, pero las malas condiciones meteorológicas obligaron a eliminar el paso por las Pyramides Calcaires y también la subida final hacia Tête aux Vents, dos sectores lentos y técnicamente exigentes que reducían considerablemente la velocidad media.
La propia base actual de UTMB atribuye a aquella edición 171,2 kilómetros y 10.170 metros positivos, mientras que las informaciones publicadas durante la carrera situaron el trazado realmente disputado alrededor de los 167,5 kilómetros y 9.457 metros positivos, por tanto, el dato almacenado actualmente parece corresponder al recorrido previsto y no necesariamente al itinerario completado por los corredores. D’Haene realizó una carrera excepcional, pero sus poco más de 19h tampoco puede compararse directamente con las 20h19’07’’ de Pau Capell en 2019 o las 19h49’30’’ del mismísimo Kilian Jornet en 2022.
KILIAN SÍ QUE CORRIÓ LAS PYRAMIDES Y EL FINAL CLÁSICO
La edición de 2022 ofrece una de las referencias más sólidas para hablar del recorrido completo ya que Kilian Jornet cubrió 170,3 kilómetros y 10.050 metros positivos incluyendo el paso por las Pyramides Calcaires y el tramo final desde Vallorcine hacia el Col des Montets, Tête aux Vents y La Flégère, antes de descender hasta Chamonix. El español ganó con 19h49’30’’ después de una carrera muy disputada con Mathieu Blanchard, segundo con 19h54’50’’, mientras que Tom Evans terminó tercero con 20h34’35’’.
Desde 2023 el UTMB dejó de utilizar el paso por Tête aux Vents debido a un desacuerdo con los propietarios de la montaña de Chéserys y lo sustituyó por la variante de Tête de Béchar y el Bois de la Trappe. Fue entonces cuando la organización señaló que el cambio no alteraba sustancialmente la distancia ni el desnivel, pero el terreno no es idéntico y por tanto tampoco permite establecer una comparación exacta. Jim Walmsley ganó aquel año tras 19h37’43’’, doce minutos menos que Jornet, sobre 171 kilómetros y 9.963 metros positivos.
LAS PYRAMIDES CALCAIRES ESTUVIERON FUERA EN 2025 y 2026
La principal diferencia de las dos últimas ediciones se encuentra entre el Col de la Seigne y Lac Combal, donde el recorrido habitual asciende hacia las Pyramides Calcaires y atraviesa una zona de bloques, roca suelta y terreno técnico antes de descender hacia el valle. Se trata de uno de los sectores más lentos y expuestos de toda la carrera, especialmente cuando se alcanza de noche y con malas condiciones meteorológicas.
En 2025, la presencia de lluvia, viento, granizo y nieve llevó a la organización a eliminar este sector y enviar directamente a los corredores hacia Lac Combal, la modificación redujo el recorrido aproximadamente dos kilómetros y 200 metros positivos, pero su influencia fue mayor de lo que indican esas cifras ya que evitó una subida y una bajada técnica en las que los primeros clasificados podían invertir entre 20 y 30 minutos, aunque algunas estimaciones elevan el ahorro hasta cerca de 40 minutos.
Tom Evans ganó esa edición tras 19h18’58’’, pero precisamente por esa modificación, su marca no se consideró récord del recorrido. El británico mejoró en 30’32’’ el tiempo de Kilian Jornet, aunque compitió sobre un trazado más rápido, en unas condiciones meteorológicas mucho peores y sin el paso por las Pyramides Calcaires, por eso tampoco es correcto afirmar que Evans fue deportivamente media hora más rápido que Kilian sobre el mismo circuito.
Este 2026 volvió a suprimirse este paso por la amenaza de tormentas y la salida fue retrasada dos horas. Por esa razón, los corredores disputaron nuevamente una variante directa hacia Lac Combal y también utilizaron un tramo más asfaltado y rápido en el descenso hacia La Fouly, al que algunas fuentes atribuyen alrededor de 10 minutos adicionales de ahorro. En este sentido el trazado quedó registrado con el seguimiento de Dhiman con 173,6 kilómetros y 9.700 metros positivos, frente a los 170,3 kilómetros y 10.050 metros de la edición ganada por Jornet, aunque las diferencias de medición impiden reducir la comparación a una simple resta de kilómetros y desnivel.
¿CUÁNTO PODRÍA HABER AHORRADO DHIMAN?
Si se acepta una estimación prudente de entre 20 y 30 minutos por evitar las Pyramides Calcaires y se añaden aproximadamente 10 minutos por otras variantes más rápidas, el tiempo de Dhiman sobre un recorrido completo podría situarse teóricamente entre 18h46’ y 18h56’. Si esto es así, seguiría siendo un registro claramente inferior al de Kilian Jornet, Jim Walmsley o Pau Capell, pero la diferencia respecto a 2022 ya no sería de 1h33’, sino que oscilaría entre los 50-60 minutos.
Pero esta estimación no permite reconstruir con precisión qué habría sucedido en otro recorrido ya que el tiempo perdido en una sección técnica depende del estado del terreno, la meteorología y el momento de carrera de cada corredor, pero sí sirve para establecer una conclusión: la modificación ayudó de manera importante a Dhiman, aunque no explica por sí sola la totalidad de su registro
LA COMPARACIÓN MÁS FIABLE ES CONTRA EL PROPIO DHIMAN
La mejor forma de medir la actuación de Ben Dhiman es compararla con la que él mismo realizó en 2025 (terminó 2º con 19h51’37’’, a 32’39’’ de Tom Evans). En las 2 ediciones se evitaron las Pyramides Calcaires y mantuvieron una estructura general bastante parecida, aunque el seguimiento atribuye al trazado de 2026 aproximadamente 1,8 kilómetros y 285 metros positivos menos.
Dhiman mejoró este año su tiempo de 2025 en 1h35’08’’, pero hay un dato interesante y es que:
-En Les Contamines ( aprox 32km) únicamente aventajaba en 3’53’’ sus parciales del año anterior.
-Su diferencia (respecto a sus parciales en 2025) fueron aumentando hasta 31’26’’ en Courmayeur.
-Consiguió una renta de 1h05’04’’ en Champex-Lac.
-Ahorró 1h25’31’’ en Vallorcine.
-Mejoró 1h35’08’’ en Chamonix.
Esta progresión demuestra que el estadounidense construyó la mayor parte de su mejora durante la segunda mitad y no exclusivamente en los sectores modificados.
También redujo el tiempo detenido en los avituallamientos, pasando de 13’04’’ en 2025 a 9’23’’ en 2026, pero esa ganancia de 3’41’’ representa una mejora marginal.
Por todo lo expuesto, Dhiman fue mucho más rápido que hace 365 días, llegó mejor preparado, aumentó notablemente su volumen de desnivel durante los meses anteriores y pudo competir con unas condiciones muy favorables después del retraso de la salida, y a eso vamos ahora…
UN DÍA EXTRAORDINARIAMENTE RÁPIDO
El resultado colectivo refuerza la idea de que el UTMB 2026 ofreció unas condiciones especialmente rápidas:
3 corredores bajaron de 19 horas y Virgile Moriset (4º) esto a punto de hacerlo con 19h00’23’’, hasta los 10 primeros consiguieron completar la prueba por debajo de las 20 horas. En 2022 solo Kilian Jornet y Mathieu Blanchard rompieron esa barrera y en 2023 únicamente lo hicieron Jim Walmsley y Zach Miller.
La meteorología de 2026 fue muy diferente a la de 2025, cuando los participantes afrontaron lluvia intensa, nieve, viento y temperaturas extremadamente bajas durante la noche, este año la amenaza de tormentas obligó a retrasar la salida, pero una vez iniciada la prueba las condiciones fueron mucho más favorables, con temperaturas frescas, buena visibilidad durante buena parte del recorrido y un terreno que permitió mantener velocidades elevadas.
La salida dos horas más tarde también modificó el momento en el que los corredores alcanzaron determinados sectores, especialmente el Grand Col Ferret, donde Dhiman pudo correr parcialmente durante el amanecer y con una temperatura adecuada, pequeños factores que en una carrera de más de 18 horas pueden tener una influencia considerable sobre el rendimiento final.
LA CONCLUSIÓN
Las 18h16’29’’ de Ben Dhiman debe considerarse el tiempo más rápido conseguido en la historia del UTMB y una de las mejores actuaciones vistas en una prueba de 100 millas, pero NO deberían presentarse como una mejora directa de 1h33’ sobre Kilian Jornet porque ambos compitieron sobre recorridos diferentes, con variantes distintas y en condiciones que tampoco fueron comparables.
Quizás una de las formas más rigurosa de ordenar las referencias podría ser la siguiente:
-Mantener las 19h49’30’’ de Kilian Jornet como mejor tiempo sobre el recorrido completo con Pyramides Calcaires y Tête aux Vents.
-Las 19h37’43’’ de Jim Walmsley como mejor registro con Pyramides Calcaires y variante final de Béchar.
-Las 18h16’29’’ de Ben Dhiman como mejor tiempo absoluto sobre cualquiera de los trazados utilizados por UTMB.
La actuación de Ben Dhiman no necesita comparaciones imprecisas para adquirir todavía más valor pues el estadounidense corrió a una velocidad nunca vista en una vuelta al Mont Blanc, mejoró en 1h35’ su propio registro de 2025 y dominó una edición en la que todo el grupo delantero avanzó muy por encima de las referencias habituales. El pasado sábado se corrió el UTMB más rápido de la historia, pero cuidado:
NO fue el mismo UTMB que corrieron Kilian Jornet, Pau Capell, Jim Walmsley o François D’Haene, y esa diferencia no reduce su actuación, simplemente permite contarla lo más correctamente posible.

