DESAFIO URBIÓN 2025: ¿BRILLA POR SUS ÉLITES O POR SUS POPULARES?
Kiel Bellido
En una jornada épica, el pasado domingo en Covaleda, Zaid Ait Malek y Oihana Kortazar se alzaron con la victoria en la prueba reina del Desafío Urbión.
37 km y 2.600+ fue el menú por la Sierra de Urbión al que se enfrentaron 360 corredores. El escenario estaba servido: talento consagrado, territorio exigente y un ambiente que sigue vibrando entre élite y pasión popular. Aunque a diferencia de la pasada edición (2024) en la que esta cita fue Campeonato del Mundo de Skyrunning por la ISF, este año no hubo tanta élites en la línea de salida.
Crónica y debate: ¿qué pesa más en Desafío Urbión?
El marroquí Zaid Ait Malek no dio tregua: completó los 37 km en algunos segundos menos de 4 horas, marcando el ritmo en una carrera técnica por hayedos, los Hornos y el Becedo, y entrando en meta con autoridad. Lo acompañaron en el podio Pakito Alonso el corredor soriano super vinculado a la organización, estuvo a pocos segundos de dar la campanada y superar al del Team Gozalbo. Cerró el podio el inteligente corredor asturiano, Andrés García Blanco.
En féminas, Oihana Kortazar volvió a imponer su Ley, cruzando la meta en poco más de 4h41’, esto implicó correr casi 30 minutos más rápido que Yasmina Castro, 2ª en Covaleda. Paula López llegaba tercera a 6 minutos de la canaria.
Pero el corazón del evento no se limitó a la prueba reina, ya que en el Trail UrbiónOpen de 17 km, vio triunfar a Edgar Val y Virginia Quellca mientras que en el formato debutante de 6K, los mejores fueron Lucas Gómez-Lagarza y Aitana de Valles.
Además, más de un centenar de promesas sub‑18 participaron en talleres y convivencia, una apuesta clara por el futuro del trail.
Podio femenino de Desafío Urbión, con la vencedora (en el centro) Oihana Kortazar
El debate: ¿créditos de élite o pasión colectiva?
Si este año desfilaron figuras como Kortazar, Ait Malek o García Blanco no hay que olvidar (como ya hemos dicho) que en 2024 Desafío Urbión acogió el Campeonato del Mundo de Skyrunning, un hito internacional. Pese a ello, como dijo Oihana el año pasado:
“A esta carrera no le hacía falta ser campeonato del mundo para ser la mejor”. Y este año, tras ese foco mundial, “volvió a la esencia” del cariño, el pueblo y la comunidad”.
Por tanto: ¿qué impulsa realmente su prestigio? ¿Es la presencia de campeones o llenar dorsales porque esta carrera tiene alma y nombre propio? Esa mixtura es su fuerza: élite para atracción, pero comunidad para su sustento.
Conclusión: el verdadero engranaje de Urbión
El Desafío Urbión 2025 demostró que su motor no está solo en los nombres en la línea de salida, sino en esa sinergia entre élite, cantera, público y voluntarios. La élite da brillo, y los dorsales y el ambiente, dan alma. ¿Qué opinas tú?