La española acaba de proclamarse subcampeona de Europa de Trail Race en el Campeonato de Europa Off-Road disputado en Eslovenia, sobre un recorrido de 52 kilómetros y 2.450 metros de desnivel positivo. Lo hizo, además, en su debut con la selección española absoluta y después de una remontada de esas que convierten una carrera en relato.
Foto portada: @josemiguelmunoze
Hay medallas que se explican desde un historial impecable, una trayectoria internacional consolidada y una progresión de manual, y luego está lo de María La Chica.
Hoy María no salió en modo estrella ni necesitó hacer ruido demasiado pronto, solo dejó que la carrera se fuera ordenando, que el desgaste hablara y que la montaña empezara a pasar factura, tal cual haría un corremontes con gran oficio. En los primeros compases estaba lejos del podio; llegó a figurar 9ª, pasó 6ª por el km 27, se metió 3ª en el km 33 y terminó cazando una plata continental con 4h40’24’’, solo por detrás de una reina como Judith Wyder. Y por si fuera poco, la selección española femenina de Trail Race se colgó también el bronce por equipos. Sencillamente espectacular.
Pero lo realmente poderoso de esta historia no está solo en la medalla, yo diría que está en quién es
Antes de volar por los senderos, María venía del voleibol. Aparece registrada como jugadora española, líbero, nacida el 25 de abril de 1999, y con etapa en el Mairena Voley Club entre las temporadas 2019/20 y 2020/21. Es decir que antes de defender una plata europea en la montaña, defendía balones imposibles en una pista de vóley.. Cambió el parqué por los senderos, las rodilleras por las zapatillas de trail y la lectura rápida del juego por la lectura rápida del terreno. Por lo visto su instinto competitivo, ya le venía de serie.
Y fuera del dorsal aparece otro giro todavía más interesante: María Teresa La Chica Lhoëst está vinculada al mundo de la investigación biomédica. Su perfil público figura como doctoranda en Patología Cardiovascular en el IIBB-CSIC, con formación de máster en investigación biomédica traslacional, y aparece también dentro del departamento de Patología Experimental del Institut d’Investigacions Biomèdiques de Barcelona.
Su línea de trabajo se mueve en terrenos como colesterol, lípidos, aterosclerosis, hipercolesterolemia familiar y riesgo cardiovascular. No es un detalle menor: mientras muchos corredores intentan entender por qué se vacían en el kilómetro 40, ella probablemente puede explicar bastante bien lo que ocurre dentro de su cuerpo cuando el organismo empieza a negociar con el sufrimiento. Fuera del deporte esta mujer también tiene mucha chicha…
Deportivamente, su irrupción no sale completamente de la nada, pero sí supone un salto enorme. En el ecosistema UTMB aparece con el CRI CRI Club, con un UTMB Index de 765, y este 2026 ya había dejado una buena señal cuando también llegó 2ª en la Chianti Marathon Trail by UTMB. Pero cuidado que antes ya tiró la caña con mucho ímpetu, pescando una victoria en la prestigiosa Maratón de la Transvulcania (por delante de Inés Astraín y Sheila Avilés).
Y después llegó la llamada de la selección española, incluyéndola en el equipo de Trail Running femenino para este Europeo Off-Road junto a Inés Astrain, María Martínez e Ikram Rharsalla. Era una debutante y lo normal es que como debutante pidas permiso para entrar y no tires la puerta abajo. Precisamente es esto último la que hoy hizo La Chica.
Lo más fascinante es que, según ella ha contado, empezó a correr más o menos en serio hace dos años por lo que estamos ante una deportista con una progresión absolutamente salvaje: de no ser un nombre conocido en el trail a colgarse una plata europea absoluta con 27 años y con apenas 2 años de bagaje…
Personalmente estoy convencido que María La Chica representa algo que a este deporte le sienta muy bien: perfiles distintos, historias que no vienen del molde habitual, deportistas que llegan desde otros caminos y que demuestran que el talento no siempre aparece a los 16 años. A veces aparece más tarde, con una cabeza más hecha, con otra vida detrás y con una capacidad brutal para aprender y asimilar rápidamente calidad y cantidad de kilómetros.
Y quizá lo más interesante no sea lo que acaba de hacer, quizás sea pensar hasta dónde puede llegar.

