La Sierra de Guadarrama volvió a rugir con la XV edición del Gran Trail de Peñalara. Una noche despejada, un amanecer dorado y 104 kilómetros de pura montaña coronaron a Luján y Yagüe como los nuevos emperadores del Guadarrama.
La madrugada del pasado viernes al sábado devolvió a Navacerrada su clásico rugido alpino. A las 23:30 los frontales de casi 400 participantes (incluidos los relevos) cortaron la oscuridad para dar vida a una nueva edición del Gran Trail de Peñalara, la carrera más emblemática de la Sierra madrileña con su trazado de 104 kilómetros y más de 5.000 metros de desnivel positivo.
Los chicos
Desde los primeros compases en La Maliciosa, el manchego Agustín Luján se mantuvo fiel a su estilo: sólido, sin alardes, pero siempre adelante. A su paso por La Morcuera ya había impuesto su ritmo, abriendo hueco frente a Cayetano Redondo y Sergio Benito. En Rascafría, el guion de carrera quedó escrito: Luján marchaba en solitario, con paso firme y cabeza fría. La subida a Peñalara confirmó su dominio y, aunque Rubén Diéguez y el ucraniano Yuri Pikh recortaron tiempo en los últimos kilómetros, el de Almagro no cedió terreno. Cruzó la meta de Navacerrada triunfante, con un crono de 12h24’55’’, repitiendo victoria en la sierra que ya lo había visto coronarse. Diéguez fue segundo (12h38’33’’) y Pikh a 6 minutoscompletó el podio.
Las chicas
En la categoría femenina, la historia tuvo más giros que un sendero de La Pedriza. Cristina Femenía tomó el mando desde el inicio y dominó la primera mitad del recorrido con solvencia. Pero las montañas madrileñas nunca regalan nada: el desgaste y la presión de sus perseguidoras hicieron mella. Eva García Maestro y Sandra Yagüe, que venían remontando desde atrás, fueron reduciendo la distancia paso a paso hasta llegar a Cotos con apenas s6 minutos entre las tres. En la subida final a Bola del Mundo, Yagüe dio el golpe definitivo: pasó al frente y ya no miró atrás. Paró el reloj en 16h08’23’’, conquistando una victoria trabajada con cabeza y corazón. García Maestro fue segunda tras 16h22’25’’ de esfuerzo , mientras Femenía cerró el podio, exhausta pero heroica.
Más de 400 voluntarios velaron por la seguridad y el espíritu de una cita que combina épica deportiva y compromiso ambiental. Quince años después de su nacimiento, el Gran Trail de Peñalara sigue siendo mucho más que una carrera: es una declaración de amor a la montaña, una oda a la resistencia y una fiesta del trail nacional. En el corazón del Guadarrama, la leyenda continúa creciendo paso a paso, zancada a zancada.

